El Puente Romano

Normalmente finalizamos nuestro Free Tour Salamanca Fundamental en el Puente Romano, uno de los emblemas de la ciudad y que la identifican a nivel nacional. Tanto es así que forma parte del escudo de la ciudad, junto al árbol y al toro.

Cuenta la leyenda que el puente fue edificado por Hércules apoyándose en el encuentro de una caja dentro de la primera arcada del puente, que contenía una medalla en honor a este héroe. La realidad, sin embargo es que este puente romano data del siglo I, y que formaba parte de la vía de la plata desde entonces, siendo una de las calzadas más importantes, ya que unía Mérida y Astorga.

Es tan robusta la estructura que consiguió mantenerse en pie sin sufrir problemas de derrumbes hasta el año 1626, en el que la gran riada de Policarpo destruyó la mitad de sus arcos. Posteriormente se reconstruyeron, utilizando para ello granito y piedra arenisca. Desde entonces se encuentra dividido en dos partes diferentes el puente: la parte vieja, la más cercana al casco histórico de dónde venimos y que data de época romana, y la parte nueva, que fue reconstruida después de la gran riada. Está formado de 26 arcos de los cuales solo los 15 primeros son aún originales.

Actualmente es de uso únicamente peatonal, pero hasta el año 1973 fue vía de acceso a la ciudad para tráfico pesado. Es realmente admirable, por tanto, la fuerza que tiene el puente.

Es interesante nombrar además que existe una fiesta salamantina, que precisamente tiene entre sus características el cruzar este puente. La tradición se llama: lunes de agua. Esta costumbre se lleva a cabo desde el siglo XVI con el reinado de Felipe II. El rey vino entonces de visita a la ciudad de Salamanca en 1543 para casarse con María de Portugal, y la ciudad tuvo 5 días de celebraciones y fiestas con motivo del enlace, con todo tipo de juegos, diversión y bailes. Se cuenta entonces que el rey quedó sorprendido, ya que no esperaba que una ciudad tan importante para el cristianismo europeo pudiera ser tan divertida.

Salamanca tenía por aquel entonces la cifra de 8.000 estudiantes, muchos de los cuales eran grandes nobles que estaban acompañados por sus criados, mozos y amas de llave. Por este motivo, la la ciudad se llenaba de feriantes y prostitutas, porque sabían que había clientes que podían pagarlo.

Felipe mandó entonces hacer algo para que la ciudad fuera más rígida en la fe y normas cristianas, creando un edicto que ordena la prohibición de “carne” (sexo y carne) durante la Cuaresma, forzando de este modo a las prostitutas a marcharse en cuaresma de la ciudad. Así, siempre se veía al llegar la cuaresma una gran procesión de prostitutas cruzando el puente hacia la zona extramuros.

Cuando la Semana Santa terminaba, se abolía la prohibición y los estudiantes de la Universidad de Salamanca decidieron hacer una gran fiesta buscando a las prostitutas en barca el lunes siguiente al lunes de Pascua llamándose por ello “lunes de agua”.

En la actualidad este día festivo se tiene por costumbre ir con familia y amigos a tomar el hornazo al campo o junto al río Tormes.

El hornazo es un plato gastronómico creado para esas fiestas lleno de productos cárnicos: es una empanada que lleva chorizo, jamón, lomo y huevo cocido. Con el tiempo se ha convertido en uno de los productos gastronómicos más típicos de Salamanca.

2020-10-20T18:38:13+00:00