La Plaza de Anaya

La Plaza de Anaya se encuentra en el corazón del casco histórico de nuestra ciudad. Tanto es así, que en ella se encuentra directamente uno de los laterales de la Catedral y portadas secundarias.

Como detalle de la plaza, en ella se encuentra la placa que dice “Salamanca que enhechiza la voluntad de volver a ella a todos los que de la apacibilidad de su vivienda han gustado.”

Esta genial frase fue pronunciada por Miguel de Cervantes que, como tantos otros personajes ilustres, vivió durante un tiempo en nuestra ciudad, dicen que para estudiar en su condecorada Universidad y, justamente, él menciona esta plaza en una de sus obras, “El licenciado Vidriera”.

Esta plaza es ideal para el encuentro de salmantinos y foráneos, ya que se encuentra rodeada de monumentos:

Uno de ellos es el palacio de Anaya, que es hoy en día la facultad de Filología. Lo más llamativo de este edificio es el estilo neoclásico, que imita al estilo de un templo romano. Este singular edificio fue levantado por Diego de Anaya y Maldonado en el año 1760 para sustituir el Colegio Mayor de San Bartolomé que estaba localizado en el mismo lugar, quedando en estado de ruina después del famoso terremoto de Lisboa de 1755.

Si se visita el interior, destaca principalmente su patio central con doble galería de columnas y su escalera con estilo imperial, que tiene un busto realizado en bronce de Miguel Unamuno, que fue rector de la Universidad.

Las paredes del edificio están cubiertas de numerosos vítores que, aunque pueden parecer grafitis modernos, era el reconocimiento que se le daba a un alumno cuando se doctoraba, se colocaba su nombre con una mezcla de sangre de toro y barniz para que quedara por siempre en las paredes.

Otro edificio importante que se ubica junto a este es el de la Hospedería, fundada en el año 1715 por Joaquín Churriguera, y que curiosamente se utilizó para alojar a los estudiantes de la Universidad Salmantina, los cuales tenían que pagarse sus estudios sirviendo a otros estudiantes, en este caso nobles que ocupaban el colegio Mayor. Hoy en día forma parte de la facultad como aulas y despachos. Incluso las que fueron en su día las caballerizas se utilizan hoy como cafetería.

Finalmente, se encuentra anexa la iglesia de San Sebastián, que es de estilo barroco, y la antigua capilla del colegio mayor, que actualmente formaría parte de la Catedral como parroquia.

2021-07-05T18:56:37+00:00